Recordando a Mario Moreno “Cantinflas”

Mario Moreno, mejor conocido por su apodo “Cantinflas”, fue un gran icono de la comedia del cine mexicano, quien al mismo tiempo participó como productor y guionista.

El actor nació el 12 de agosto de 1911 en la colonia Santa María la Ribera de la Ciudad de México y se crió en el barrio bravo de Tepito.

Mario fue el sexto de catorce hijos del matrimonio Moreno Reyes, quien pasó a la historia por un carismático personaje que dominaría las carpas y salas de cine de la última mitad del siglo XX.

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Cabe recalcar que Cantinflas no tuvo un comienzo perfecto, pues se ganó la vida siendo taxista y limpiabotas pero todo cambió cuando a partir de su juventud, se dio cuenta de su carisma y no tuvo miedo de ingresar en un circo ambulante.

Así, comenzó su rápido ascenso en las carpas populares, creando un personaje que representaba al pueblo, apropiando sus mañas lingüísticas y adaptándolas a un lenguaje propio.

Sus inicios en cine mexicano

Recordando a Mario Moreno “Cantinflas”
Cantinflas se catapultó a la fama al debutar en 1937 en las películas: “No te engañes corazón”, “Así es mi tierra” y “Águila o Sol”

En 1940 cautivó al mundo entero con “Ahí está el detalle (1940)” película con la que ganó la fama y el reconocimiento mundial. En esta cinta logró el papel central que no había tenido en las anteriores, compenetrándose con su caracterización y batiendo récords de recaudación en las salas hispanoamericanas.

En los años 50 basaría sus papeles en un humor creado por él, llamado el “cantinflismo”, mediante el cual desarrolló la habilidad para hablar mucho sin decir nada.

Ya para 1957, su éxito había traspasado fronteras al protagonizar “La vuelta al mundo en 80 días” la cual le hizo ganador del Globo de Oro, llegando así su internacionalización.

El lecho de su muerte

Mario Moreno falleció a los 81 años en su domicilio de la Ciudad de México y rodeado de sus familiares, a consecuencia de un cáncer de pulmón, que le obligó a pasar sus últimos días en cama.

La enfermedad le fue detectada mes y medio antes de su deceso en la ciudad de Houston, Texas. Sin embargo, su estado de salud se había mantenido reservado por petición del propio actor.

Las mejores películas de Cantinflas

Cantinflas la hizo de todo en sus películas: bolero, policía, bombero, mandadero, taxista, padrecito, cartero, boxeador y torero pero además del buen humor que lo caracterizaba, en sus películas no dejaba a un lado su curiosa forma de defender y hablar por un mundo más justo.

1. Si yo fuera diputado (1952)

Esta película de Cantinflas está basada en la corrupción y cliché del gobierno mexicano, donde todo se arregla con acuerdos por debajo de la mesa, sobornos y violencia pero claro, sin dejar atrás el humor que caracterizaba al legendario pícaro y sus películas.

2. Por mis Pistolas (1970)

El boticario Fidencio Barrenillo llega a Arizona para hacerse cargo de una valiosa mina de plata que ha heredado. Allí es hecho prisionero por los comanches que, después de estar a punto de quemarlo vivo, lo nombran Gran Brujo ya que ha conseguido quitar el dolor de muelas a su jefe.

3. El profe (1971)

El profe es una película que cuenta la historia de un profesor de primaria que llega a un pueblo donde existen los típicos problemas sociales del profundo México y un cacique que explota al pueblo.

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4. Ahí está el detalle (1940)

El pícaro Cantinflas es confiado por su novia, la sirvienta Pacita, para matar al perro de la casa, el Bobby, afectado por la rabia. La patrona Dolores es acosada por un bribón, también llamado Bobby, quien la chantajea a espaldas de su celoso marido, Cayetano.

5. El Bolero de Raquel (1956)

Tras la muerte de su mejor amigo, Cantinflas tiene que hacerse cargo de Chavita (Paquito fernández), el hijo del difunto. Deseoso de progresar y tener dinero para mantener al niño, se pondrá a buscar trabajo como un loco, probando diversos empleos (albañil, socorrista en la playa de Acapulco, limpiabotas…). Se propone, sobre todo, satisfacer el mayor deseo de Chavita: tener una pelota, como los demás niños. Pero el destino le tiene reservada más de una sorpresa.

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